Estos últimos días he estado pensando por qué un mercado tan extraño como las netbooks (esas portátiles de 7, 9 o 10 pulgadas, que cuestan 400 dólares o menos) están funcionando. Eran una receta para el desastre: materiales baratos, marcas poco conocidas —al menos inicialmente—, procesadores lentos, poca memoria, expansión muy limitada y teclados que [...]
Si disfrutaste nuestro artículo, siéntete libre de suscribirte a nuestro feed rss











